domingo, 1 de septiembre de 2019

22.11.2015


       El día de ayer un trozo de silicona me entró al cerebro, su efecto perduró hasta ésta tarde, abordando el ataque de distintas emociones. Hice cosas ayer y hoy, que tras el presente uso reciente de razón, no hubiese hecho. Quiero pedir que borren eso de sus memorias. Yo no fui. Yo no lo hice. Y si lo hice entonces, no entiendo bien el por qué. No podría explicarlo de manera tan explícita. Pero ya no lo haré más, no quiero. Aunque si fue posible que sucediera al menos una vez entonces significa que es real, y en caso de que sea real, entonces se puede repetir. Quizás esto que estoy haciendo ahora no lo haría en mi uso de razón. Quizás sí logre cumplirlo. Soy un hombre muy confuso. Yo diría ansioso. Tal vez obsesivo. O un poco soberbio. O tal vez ligero. Muy etéreo. Sin embargo todos tenemos un rasgo individual único. Entonces etéreo no soy porque ya me estoy definiendo, aunque me sienta aire tengo forma de brisa y tornado, aunque me sienta agua soy templanza y tsunami. Y siendo tierra, nada más actúo como derrumbe.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

3.12.2020

 Ya estamos en estas fechas, no escribía hace mucho. Han pasado realmente muchísimas cosas. Volví a tatuar, ahora se supone que tengo un cam...